Actuaciones musicales en la final del Mundial 2026: del histórico show del descanso a la celebración en Movistar Arena
Las actuaciones musicales en la final del Mundial 2026 convirtieron el partido decisivo en algo más que una final de fútbol. La FIFA apostó por un despliegue inédito en el Estadio Nueva York Nueva Jersey, con una gran ceremonia previa y el primer halftime show de la historia de una final mundialista, mientras en Madrid el ambiente se trasladó al Movistar Arena, que vivió la noche como una auténtica fiesta colectiva alrededor de la segunda estrella de España.
En el descanso, el foco se lo llevaron Madonna, Shakira, Justin Bieber y BTS, cabezas de cartel de un espectáculo producido junto a Global Citizen y comisariado por Chris Martin. A ese bloque principal se sumaron también Burna Boy, Gustavo Dudamel y el coro infantil PS22 con la participación de personajes de Sesame Street y The Muppets. La FIFA repasó después algunos de los momentos más destacados del show: la apertura de Madonna con Music, la interpretación de Dynamite por parte de BTS, la aparición de Justin Bieber con una versión especial de Everything Hallelujah y el regreso de Shakira junto a Burna Boy con Dai Dai, la canción oficial del torneo.
Antes de ese descanso histórico, la ceremonia de clausura ya había calentado la final con las actuaciones de Post Malone, Laura Pausini, Nicole Scherzinger, Robbie Williams e IShowSpeed, además de la interpretación del himno estadounidense a cargo de Jennifer Hudson. La puesta en escena reforzó la dimensión global del evento y confirmó la voluntad de la FIFA de convertir esta final en una gran cita de fútbol, música y entretenimiento.
Y mientras todo eso sucedía al otro lado del Atlántico, en Madrid la experiencia tuvo su propia banda sonora. La retransmisión en directo de la final reunió a miles de aficionados en el recinto, con una previa animada por DJ Nano, reparto de merchandising de la selección y un ambiente que fue creciendo entre camisetas, banderas y bufandas hasta convertir el pabellón en una “marea roja”. Tras el pitido final, el recinto celebró la victoria de España entre abrazos, cánticos y saltos compartidos, en una noche que el propio espacio definió como una celebración “brutal, cercana y colectiva”. Así, las actuaciones musicales en la final del Mundial 2026 no solo marcaron un antes y un después en la historia del torneo: también sirvieron de telón de fondo para una noche inolvidable vivida con intensidad dentro y fuera del recinto.