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Entrevistas

Entrevista a MODELO: “Queremos ser ese lugar al que recurres cuando necesitas un rato de buen rollo”

El dúo zaragozano recuerda el nacimiento de la banda en las calles de Brighton, los tres años que pasó recorriendo el mundo con el equipo de UB40 y las experiencias que definieron su manera de entender la música. Jorge Doherty y Batz también presentan “Café en medio de la tormenta”, hablan de su próximo gran concierto en Zaragoza e imaginan cómo sería llevar su directo al Movistar Arena de Madrid.

Publicado el 30 sept. 2026

 

La historia de MODELO comenzó casi como un juego entre dos amigos. Jorge Doherty y Batz se conocían de la escena musical de Zaragoza, pero fue en Brighton donde encontraron la identidad del proyecto. Con un ukelele, una pequeña batería y las calles de la ciudad británica como escenario, comenzaron a interpretar versiones y canciones propias para comprobar directamente la reacción de quienes pasaban por allí.

Lo que nació como un entretenimiento pronto empezó a crecer. El dúo terminó trabajando durante tres años en las giras de UB40, una experiencia que les permitió conocer desde dentro la producción de grandes conciertos y, al mismo tiempo, llevar su música callejera por diferentes ciudades del mundo. Ahora, con nuevos lanzamientos, festivales y un concierto muy especial en Zaragoza, MODELO continúa construyendo un proyecto en el que el directo y el buen rollo siguen siendo fundamentales.

 

Pregunta. MODELO nació en Brighton, pero vosotros sois de Zaragoza. ¿Qué tuvo que ocurrir para que la banda surgiera tan lejos de casa?

Jorge Doherty. Pasaron muchas cosas. Lo primero es que ya nos conocíamos del mundo de la música en Zaragoza. Él tenía una banda de heavy metal y yo tenía otra banda. Un día fui a verlo a uno de sus conciertos, tendríamos unos 16 años, y pensé: “Este tío se mueve bien, lo quiero en mi equipo”.

Un par de años después le pregunté si quería incorporarse a la banda que yo tenía entonces como batería. Aquello todavía no era MODELO, pero nos hicimos amigos. Después, él se marchó a vivir a Brighton para trabajar e intentar dedicarse a la música.

Batz. Con 20 años cerré el chiringuito en Zaragoza y me fui a Brighton con una mano delante y otra detrás, con la idea de hacer música. Un par de veranos después, Jorge vino a visitarme como quien va a ver a un amigo.

En Brighton había muchísima gente haciendo música en la calle. Es una ciudad increíble para eso. La música callejera en Inglaterra tiene tanto poder y mueve tanto las ciudades que nos atrapó por completo.

Allí utilizan la palabra busking para referirse a tocar en la calle. Existe un verbo, un sustantivo y hasta un adjetivo alrededor de esa actividad porque realmente forma parte de su cultura. Nosotros siempre decimos que somos buskers porque todo empezó ahí. Jorge vino a verme durante un verano y pensamos: “¿Por qué no tocamos en la calle?”.

Pregunta. Entonces, ¿la primera actuación de MODELO fue directamente en la calle?

MODELO. Sí. Recordamos perfectamente el primer día y el lugar exacto. Lo tenemos todo grabado. Cuando volvemos y pasamos por allí, reconocemos inmediatamente el sitio.

Pregunta. En aquel momento en el que estaba naciendo el grupo, ¿qué apareció primero: el nombre o vuestro estilo musical?

MODELO. Primero nació la parte de la calle, el buen rollo y esa manera de disfrutar tocando. El nombre tuvimos que elegirlo rápidamente porque queríamos presentar una canción al concurso Ámbar Z y la primera casilla del formulario era “nombre del grupo”.

Hasta entonces estábamos tranquilos con nuestra historia, tocando en la calle las canciones que nos apetecían. Escuchábamos una canción en una discoteca y al día siguiente pensábamos: “Sácatela con el ukelele y la montamos ahora mismo”.

La historia de MODELO es la de unos chavales que tocaban en la calle y a los que la situación se les fue completamente de las manos. Interpretábamos versiones, escribíamos canciones y probábamos temas propios para ver cómo reaccionaba la gente. Era un hobby total, pero dejó de ser una broma muy rápidamente.

Enseguida hicimos una gira por Francia y España de la mano de una organización de Zaragoza. De pronto aparecieron palabras como “rider” y nosotros pensábamos: “¿Rider? ¿Qué es eso?”. Todo había empezado tocando en la calle.

Pregunta. ¿De dónde viene exactamente el nombre de MODELO?

MODELO. Estábamos en una playa de México. Teníamos unos amigos mexicanos y justo en ese momento necesitábamos elegir el nombre para presentar la canción al concurso Ámbar Z.

Estuvimos paseando por la playa sin encontrar ninguno. De repente vimos un chiringuito abandonado en el que estaba escrita con pinturas de colores la palabra “Modelo”. Buscamos en Spotify y no había ningún grupo con ese nombre.

Nuestros amigos mexicanos nos avisaron de que allí había una cerveza enorme que se llamaba Modelo, pero pensamos: “Bah, es una cerveza”. Después llegamos a Ciudad de México y estaba por todas partes. Era gigantesca, pero la canción ya estaba presentada al concurso y nosotros nos habíamos enamorado completamente del concepto.

Empezamos a buscarle sentido a algo que, inicialmente, no lo tenía. La palabra nos gustaba mucho y descubrimos que contenía muchos significados interesantes. Así se quedó.

Pregunta. La música callejera es muy diferente de un concierto convencional, donde el público ya acude con la intención de escuchar. ¿Cómo se consigue llamar la atención de alguien que simplemente está pasando por allí?

MODELO. Si no te hacen caso, no te hacen caso. Eso es muy interesante. La calle nos enseñó el tipo de música que queríamos hacer porque podíamos ver inmediatamente cómo reaccionaba la gente.

Tocábamos maquetas que todavía estaban a medio escribir. No necesitábamos una gran preparación para coger un ukelele, una batería de juguete y salir a tocar. A veces veíamos que una canción encendía algo: la gente se apartaba del camino, se quedaba escuchando y, en el segundo estribillo, intentaba cantar aunque no hablara español.

Los ingleses suelen ir completamente a su aire. Por eso, cuando alguien entraba en nuestra historia, aunque estuviéramos cantando en otro idioma y fuéramos dos colgados en mitad de la calle, sabíamos que estaba ocurriendo algo.

La calle te ofrece una respuesta inmediata. No necesitas publicar una canción y esperar para comprobar si funciona con tu público. Lo tienes delante. Si la gente se para y se queda, está guapo. Si nadie se para, pasas a otra cosa.

Pregunta. Poco después terminasteis trabajando en las giras de UB40. ¿Cómo surgió aquella oportunidad?

MODELO. Habíamos tocado en la calle tres o cuatro veces cuando conocimos a Gary. Era un inglés de Liverpool que se acercó y nos dijo: “Chavales, me habéis caído muy bien. ¿Queréis venir a tocar a mi festival en Francia?”.

Era un festival que organizaba en su propia casa, en un pueblo. Nos contó que llevaba 20 años trabajando en giras mundiales con artistas como Linkin Park, Lenny Kravitz o Blur. En Inglaterra todo el mundo parece tener una historia así, por lo que no sabes si creértelo o no.

Nos habían propuesto ir a tocar a un jardín en Francia y dijimos que sí. Un mes después estábamos cruzando desde Inglaterra con nuestra batería en un barco. Íbamos enviando nuestra ubicación a la familia y explicándoles: “Sé que vine a Inglaterra para ver a un amigo, pero ahora estamos en Francia porque nos han llamado para tocar en un festival con el grupo que acabamos de formar y no sabemos muy bien dónde estamos”.

Al final resultó que Gary sí era tour manager y todo lo que nos había contado era verdad. Nos hicimos muy amigos. Él trabajaba como stage manager de UB40 y nos incorporó al equipo de la gira.

Batz comenzó a trabajar como técnico de baterías y sistemas y Jorge se encargaba del teleprónter, pasando las letras al cantante. Dejamos nuestros trabajos y empezamos a recorrer el mundo en autobuses de gira.

Pregunta. A pesar de estar trabajando en una gira internacional, seguisteis tocando como MODELO. ¿Cómo lo compaginabais?

MODELO. Pensamos: “MODELO nos está dando muchas alegrías, no vamos a detenerlo ahora”. Encontramos una batería ultrafina que prácticamente era una lámina y llevábamos también un ukelele. Todo cabía en nuestras maletas. Llevábamos poca ropa y teníamos que hacer muchas coladas, pero podíamos seguir tocando.

Aprovechábamos los momentos en los que no teníamos que montar el escenario ni trabajar en el concierto de UB40 para salir a tocar a la calle. Terminamos haciendo una especie de gira mundial alternativa.

Cuando el concierto era en Nueva York, en Central Park, UB40 actuaba por la noche, pero nosotros estábamos antes tocando nuestras canciones cerca de una fuente. Después parábamos, nos vestíamos de negro, nos poníamos la camiseta de UB40 y empezábamos a trabajar. Era como nuestro propio teloneo no oficial.

Pregunta. ¿Qué aprendisteis durante aquellos años trabajando dentro de una gran gira?

MODELO. Pudimos ver una gira desde dentro. Fue una experiencia que, aunque la hubiéramos buscado, probablemente la vida no nos habría dado. Dormíamos muchas veces en un autobús de gira, que es uno de esos sueños que tienes de pequeño cuando eres músico, aunque después acabes hasta el gorro.

Aprendimos qué necesitas para ofrecer un concierto a 19 horas de tu casa, cómo viajar, cómo vivir en una gira y cómo adaptarte a sus dinámicas. También conocimos la logística de los festivales trabajando como parte del equipo.

Ahora llegamos a esos lugares como banda y muchas de las situaciones ya las hemos vivido desde el otro lado. Sabemos adónde hay que ir y cómo movernos. Aquellos tres años nos dieron un aprendizaje enorme porque estábamos rodeados de profesionales que habían trabajado en grandes giras internacionales.

De repente, con 23 o 24 años, estábamos junto a auténticos expertos en producción y técnica, aprendiendo a marchas forzadas. El día que toquemos en el Movistar Arena vamos a saber perfectamente cómo funciona todo desde dentro.

Pregunta. ¿Seguís manteniendo el contacto con el equipo de UB40?

MODELO. Sí. Nos apoyan mucho y nos dan “me gusta” en Instagram. Cuando volvemos a Brighton intentamos verlos y también buscamos alguna fecha en la que podamos coincidir.

La última vez que nos encontramos con ellos fue en París. Les escribimos porque sabíamos que estaban allí y fue como volver a casa. También hay que decir que ser dos españoles en un entorno lleno de ingleses era jugar con ventaja. Éramos como las mascotas del equipo y aportábamos el buen rollo.

Pregunta. Ahora estáis plenamente centrados en España, tocando en salas y festivales. ¿Cómo definiríais actualmente el sonido de MODELO?

MODELO. Buen rollo. Sin darle más densidad de la que tiene. No vamos a cambiar el mundo con una canción, pero queremos ser ese lugar al que recurres cuando necesitas sacar la cabeza de tus problemas y disfrutar de un rato de buen rollo.

Pregunta. ¿Quién suele plantear las ideas más arriesgadas para las canciones o los conciertos?

Batz. Las ideas arriesgadas las plantea Jorge y yo le explico por qué no pueden hacerse. Tenemos una división de personalidades y tareas muy clara.

Jorge Doherty. Él es quien me baja a la tierra y me niega las ideas. Es un aguafiestas.

Batz. Jorge es un creativo completamente desatado y yo soy un enfermo matemático. En esa combinación, tanto en la producción de las canciones como en los conciertos y prácticamente en todo, hay un creativo desatado y una persona que canaliza sus ideas.

Entre los dos intentamos quedarnos con lo mejor de cada mundo. Hacemos un buen equipo y eso es lo bonito de ser dos.

La gira con UB40 nos unió mucho porque estábamos los dos solos contra el mundo. Si MODELO está funcionando y podemos hacer tantos conciertos es, en gran parte, por la relación que tenemos, por la manera en la que nos combinamos y por cómo nos apoyamos dentro del proyecto.

Hemos vivido juntos experiencias muy intensas: giras mundiales, vuelos, retrasos, festivales y jet lag. Es una relación que hemos tenido que trabajar mucho.

Pregunta. Entre el estudio y los conciertos, ¿MODELO es más de componer o de tocar en directo?

MODELO. MODELO es directo. Viene de ahí. No se nos caen los anillos por empezar a tocar “Mi gente”, de J Balvin, si es lo que más nos apetece hacer en ese momento.

MODELO es la unión de dos amigos sobre el escenario. Nos encanta hacer canciones y producirlas. Jorge es un compositor increíble y Batz también trabaja como productor fuera del grupo, pero MODELO explota en el directo. Es allí donde todo se transforma.

Pregunta. Hablemos de vuestro último lanzamiento, “Café en medio de la tormenta”. ¿Qué representa ese título para vosotros?

MODELO. Es exactamente eso: encontrar un momento de tranquilidad en mitad del caos. Estamos viviendo una etapa muy intensa, aunque sea un caos bonito. No paramos de ir de un lado a otro, pero siempre intentamos encontrar un poco de paz en medio de todo.

Queremos que MODELO sea también un espacio agradable para habitar. Aunque todo sea caótico fuera, que dentro puedas encontrar un refugio.

Cuando trabajábamos en la gira mundial, al principio todo era un caos, pero siempre encontrábamos un lugar y un momento para tomar un café mientras paseábamos juntos por alguna de las ciudades que visitábamos.

Siempre hay un momento para tomarte ese café, por mucho que esté tronando fuera. Llega un punto en el que te curtes tanto en el arte del caos que pueden estar cayendo rayos encima de ti y tú estás tranquilísimo con tu café.

Nadie tiene realmente su carrera musical bajo control. Da igual lo grande que seas o las veces que hayas actuado en el Movistar Arena. Todo cambia muy rápido y vamos cuesta abajo y sin frenos. Pero ese es el camino. Si en medio de todo eso puedes tomarte un café, has triunfado.

Pregunta. El 9 de enero de 2027 actuaréis en la Sala Multiusos del Auditorio de Zaragoza. ¿Qué significa este concierto para vosotros?

MODELO. Es enorme. Zaragoza nos ha apoyado muchísimo y nuestra historia con la ciudad es muy bonita. Después de la etapa de la calle empezamos a ofrecer conciertos allí y, desde el principio, la gente respondió.

Hemos pasado por salas de diferentes aforos: 100, 300, 400 u 800 personas. Durante varios años, nuestro comienzo de año ha estado marcado por uno de esos conciertos. El público nos ha ido regalando cada escalón.

Un año actúas en una sala para 100 personas y la llenas; al siguiente, pasas a una para 200. Hemos ido creciendo junto al público.

Incluso hicimos un Zaragoza Tour por tres de las primeras salas que nos vieron crecer: La Lata de Bombillas, la Casa del Loco y Oasis. Tocamos jueves, viernes y sábado, y la gente agotó los tres conciertos.

Ahora nos hemos calentado y vamos a una sala para 3.500 personas. Es una apuesta muy grande. En anteriores conciertos estábamos pendientes constantemente de la venta de entradas, pero con este hemos decidido no mirarlo y llevarlo con tranquilidad.

Este proceso se repite todos los años. Siempre piensas que, cuando llegues al siguiente escalón, vas a poder descansar, pero inmediatamente aparece otro reto. Quizá algún día lleguemos al Movistar Arena y busquemos una fotografía para empezar a contar cabezas y decir: “Ni de coña”.

Pero hay que aprender a tomarse un café con calma porque la tormenta siempre va a estar ahí.

Pregunta. Para terminar, ¿cómo imagináis un concierto de MODELO en el Movistar Arena de Madrid?

MODELO. Lo hemos imaginado muchas veces. Prácticamente está planeado desde 2019. Pobre de nuestro futuro production manager y de todas las personas que tengan que convertir nuestras ideas en realidad.

Es un sueño. La pregunta sería cómo llegar hasta la grada más alta para saltar desde allí en paracaídas.

Hemos venido a ver conciertos al Movistar Arena y nuestros amigos se ríen porque nos quedamos observándolo todo. Parece que no estamos disfrutando, pero en realidad estamos estudiando lo que ocurre y pensando qué podríamos hacer nosotros.

Nuestras ideas siempre se adaptan a los lugares en los que tocamos. No ha habido un concierto en una sala en el que no nos hayamos vuelto locos pensando en alguna manera de hacerlo diferente o especial.

Si algún día tienes la oportunidad de trabajar en un espacio como el Movistar Arena, tienes que aprovecharla. Puedes hacer mil cosas. Los artistas están desarrollando muchísimo la creatividad, no solo en el escenario, sino alrededor de toda la experiencia.

El día que suceda, queremos que nos volváis a entrevistar aquí.